COMUNICADO DEL COMITÉ DE EMPRESA PERSONAL DOCENTE E INVESTIGADOR LABORAL

La universidad pública española aboga por el desarrollo sostenible de los pueblos y la paz como pilares fundamentales. Así lo recogen los estatutos de la Universidad de Sevilla.

A día de hoy, la Universidad de Sevilla no ha dado una respuesta contundente al genocidio perpetrado por Israel en Gaza. Es más, el Rector llamó a la Policía Nacional para el desalojo violento de la Acampada de Estudiantes por Palestina, y prohibió la asistencia a la apertura del curso académico de una representante sindical por portar símbolos palestinos. Ninguna muestra de apoyo por parte de nuestra institución, ninguna mención al genocidio que se está cometiendo. Sólo un silencio cómplice.

Este posicionamiento resulta aún más esclarecedor cuando lo comparamos con el del conflicto de Ucrania (en el que desde el primer momento se publicó un lazo amarillo y azul en la web y se mostró solidaridad con las y los estudiantes e instituciones ucranianas).

Y ello a pesar de que ya hay más de 70.000 víctimas civiles (declaradas por el gobierno de Gaza, aunque se teme que la cifra real sea 10 veces mayor), de que la Comisión de Investigación de la ONU ha declarado, el 18 de septiembre de 2025, que Israel está llevando a cabo un genocidio. Todas las ONGs por los derechos humanos, la Asociación Internacional de Expertos en Genocidio y B’Tselem y Physicians for Human Rights Israel también han calificado la actuación de Israel como genocida.

Las autoridades de nuestra universidad apenas salen de las palabras vacuas, mientras se mantiene la colaboración académica con Israel a varios niveles. La Unversidad de Sevilla sigue colaborando en tres proyectos con Institutos de investigación israelíes en programas de investigación europeos Horizonte.

El genocidio contra el pueblo palestino es real, y está en marcha. Los derechos humanos son inalienables. Reclamarlos en cualquier ámbito de nuestra vida es abogar por la humanidad. Entorpecer su protección y apoyo es una postura política aliada con intereses que nada tienen que ver con las personas ni con su bienestar.

La declaración por parte de la Corte Penal Internacional, la Corte Internacional de Justicia, la Asamblea General de la ONU y la comisión de investigación de la ONU insta
a todos los estados y sus terceras partes (y la universidad lo es) a hacer todo lo posible para detener la ocupación, el apartheid y el genocidio que Israel comete contra la
población palestina. Desde la legislación internacional la inacción es considerada complicidad y delito, de la misma forma que en el código de circulación es delito no
socorrer a una víctima de accidente de tráfico. La inacción convierte a la Universidad de Sevilla en cómplice del genocidio sionista.

Animamos a la comunidad universitaria a seguir levantándose y pronunciándose ante esta barbarie, para que la Universidad de Sevilla, como institución, haga una declaración contundente a favor del pueblo palestino y en contra del genocidio cometido por Israel.

No a la ocupación, no al apartheid, no al genocidio de Israel.